Degeneración discal y enfermedad del disco intervertebral

Los discos intervertebrales son las piezas flexibles que conectan los cuerpos de las vértebras, permiten la movilidad de la columna y actúan como amortiguadores.

Columna, discos, nervios

La degeneración discal

Con el paso del tiempo la estructura y composición de estos discos se van alterando en un proceso de envejecimiento del disco en el que este va perdiendo sus propiedades mecánicas.

Este es un proceso indoloro, pero en el que la columna se hace más rígida y  propensa a las lesiones, debido a la pérdida de propiedades mecánicas del disco.

Con el paso del tiempo esta degeneración discal puede ir progresando. Estos cambios del disco constituyen la ‘cascada de la degeneración discal‘.

Discopatía Degenerativa

La enfermedad discal degenerativa (o discopatía degenerativa) es el término que usamos cuando un disco intervertebral degenerado causa dolor. Este dolor puede ser de tipo mecánico (por el movimiento) o neuropático (por afectación nerviosa). Es importante distinguir esto de la simple degeneración discal, que es un hallazgo común que puede existir sin provocar ningún síntoma doloroso.

Diagnóstico de las alteraciones discales

En la RM podemos observar cambios en el disco relacionados con las distintas fases de este proceso degenerativo:

  • Deshidratación
  • Pérdida de altura
  • Fisuras del anillo fibroso (annulus)
  • Protrusiones
  • Hernias
  • Alteraciones en las plataformas óseas adyacentes al disco

Mediante el análisis detallado de los síntomas y la exploración física del paciente, podemos determinar si la condición observada es una degeneración discal común (asintomática) o si se trata de una discopatía degenerativa que precisa tratamiento.

Para entenderlo mejor vamos a comparar la degeneración discal y la caries dental.